Publicación: viernes 28 de noviembre de 2025

Hiram Marín

Joe Burrow volvió con los Bengals y la magia regresó

Cincinnati derrotó de manera categórica a los Ravens en el juego que cerró el Thanksgiving

Al derrotar 32-14 a Baltimore, los Cincinnati Bengals firmaron su mejor actuación de la temporada y lo hicieron con Joe Burrow de vuelta al mando, en el último juego de Thanksgiving.

El quarterback regresó con precisión, temple y control total de la ofensiva, marcando el ritmo desde la primera serie. Burrow conectó dos pases de touchdown y recuperó su química habitual con sus receptores. Su presencia simplemente cambió el tono del juego.

La relación con su cuerpo de receptores volvió a ser el eje de la ofensiva: rutas limpias, recepciones en tráfico y cadenas movidas en momentos críticos.

Aunque no fue una noche de volumen explosivo, sí fue de eficiencia y sincronía. Cada drive largo nacía de su puntería y del entendimiento con su grupo. Cincinnati volvió a parecer un ataque completo por primera vez en semanas.

El ataque terrestre también dio un salto importante, aportando yardas constantes y equilibrio para evitar que la defensa de Baltimore se enfocara solo en Burrow, sobre todo por parte de Chase Brown, quien corrió 78 yardas.

Ese balance permitió drives prolongados y abrió la puerta para una actuación histórica de Evan McPherson, que clavó seis goles de campo y mantuvo a los Bengals siempre arriba. Fue un plan ofensivo redondo: ritmo, control y puntos.

Para Baltimore, la derrota en casa dejó un sabor amargo. Lamar Jackson nunca encontró ritmo, la ofensiva se estancó en repetidas series y la falta de explosividad volvió a hacerse evidente.

Los Ravens siguen volando bajo en un momento clave del calendario y el panorama se complica dentro de su división. Cincinnati, en cambio, respira: recuperó a su líder y ganó un juego que puede cambiar su temporada, en espera de que no sea demasiado tarde.

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