Publicación: miércoles 17 de junio de 2026

Hiram Marín

El Mundial 2026 heredó la música que inmortalizó a Michael Jordan

Los temas de entrada de los jugadores al campo han evolucionado conforme pasan los años

El Mundial de Norteamérica 2026 revolucionó su identidad musical al elegir 'Sirius', de The Alan Parsons Project, como pieza de entrada de los jugadores y árbitros, antes de la ceremonia de los himnos.

Esta pieza de 1982 alcanzó la inmortalidad gracias a los Chicago Bulls, quienes la adoptaron en 1984 para sus presentaciones. Durante los noventa, la melodía quedó ligada para siempre a la legendaria dinastía de Michael Jordan, Scottie Pippen y Dennis Rodman. Aquel suspenso que anunciaba a un equipo invencible ahora acompaña el ingreso de los futbolistas y árbitros a la cancha.

Atrás quedaron las épocas del siglo XX en las que no existía una pieza fija para el inicio de los partidos. En esos años, la ceremonia previa se concentraba estrictamente en los himnos nacionales y el protocolo de cada sede.

Fue hasta la década de los noventa cuando la FIFA unificó el ambiente con el sobrio himno oficial de la institución, ecrita por Franz Lambert. Con el auge de la televisión, el espectáculo creció y buscó firmas musicales comunes para los aficionados en todo el planeta.

El siguiente gran cambio llegó en Rusia 2018, rompiendo la sobriedad con el vibrante riff de Seven Nation Army. El tema de The White Stripes, adoptado previamente por hinchadas globales, transformó los estadios en una fiesta colectiva.

Sin embargo, la actual elección de Sirius representa un giro mucho más profundo hacia la nostalgia y la mística competitiva. El futbol ya no solo busca un ritmo contagioso, sino evocar la épica de las mayores leyendas del deporte moderno.

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