NFL: George Kittle, condenado a perder la negociación con los 49ers

Por Luis Herrera
Publicado el sábado, 6 de junio de 2020

La negociación entre George Kittle y los San Francisco 49ers para extender su contrato se aleja a pasos agigantados del trámite rutinario para una estrella de la NFL y empieza convertirse en uno de los mayores dramas de la temporada baja, como en años recientes vivieron jugadores como DeMarcus Lawrence o LeVeon Bell.

A punto de iniciar su cuarta temporada como profesional, Kittle es para muchos el mejor tight end de la liga. El problema es que su posición es una de las peor pagadas, por lo que la diferencia entre lo que el jugador pretende y lo que la franquicia está dispuesta a ofrecer es significativo.

Hace un par de semanas detallamos las circunstancias que pueden llevar a Dak Prescott a cobrar 45 millones de dólares en 2024, incluso sin ser uno de los quarterbacks de élite en la NFL.

Paradójicamente, Kittle no solo está en la élite de su posición sino que es probablemente el número uno; sin embargo, tiene mucho menos posibilidades de éxito en su disputa contractual.

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Rob Gronkowski “arruinó” el precio de los alas cerradas

Los quarterbacks estrella de la NFL están firmando contratos por arriba de los 30 millones de dólares al año. Los receptores abiertos, tackles ofensivos y linieros defensivos de élite ya rompieron la barrera de los 20 millones el año.

El ala cerrada mejor pagado, en contraste, es Hunter Henry, que recibirá 10.61 millones este año luego de recibir la etiqueta de jugador franquicia de los LA Chargers. Por contrato de largo plazo, el mejor es el de Austin Hooper, que firmó con los Cleveland Brows una extensión por cuatro años y un promedio anual de 10.5 MDD.

Parte de la “culpa” de esto la tiene Rob Gronkowski. El contrato colectivo de la NFL solo permite a los jugadores en contrato de novatos negociar una extensión tras completar tres años en la liga, pero el ahora TE de los Tampa Bay Buccaneers fue seleccionado en el draft de 2010, un año antes de la entrada en vigor de esa medida, lo que le permitió negociar su segundo acuerdo con los New England Patriots a partir de 2012.

Al haber sido una selección de segunda ronda, el primer contrato de Gronk fue por “apenas” 4.4 millones de dólares y cuatro años. Sumado a su historial de lesiones, el jugador y su agente tenían relativa prisa por llegar a un nuevo pacto que le protegiera financieramente, lo que permitió a los Pats atarlo a largo plazo con una extensión de seis años y 54 millones.

Ese promedio anual de nueve millones y la longitud del contrato -del que apenas cumplirá el último año en esta temporada, toda vez que se puso “en pausa” durante su retiro en 2019- en cierto modo funcionó a modo de dique para contener las ambiciones salariales de otros jugadores en la posición.

De hecho, antes del contrato que Hooper firmó este año, solo Jimmy Graham y Travis Kelce lograron acuerdos superiores al de Gronkowski, ambos por escaso margen (10MDD y 9.368 MDD por temporada, respectivamente)

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Los 49ers pueden recurrir a la etiqueta de jugador franquicia… dos veces

Las 2,430 yardas por aire de Kittle entre 2018 y 2019 son la sexta mayor cifra de la NFL en ese periodo. Tiene también el noveno mejor promedio de yardas por recepción -13.6- entre todos los jugadores con al menos 180 atrapadas en los últimos tres años y es excelente en el bloqueo para el juego por tierra.

Fue el jugador mejor evaluado en toda la liga por Pro Football Focus en 2019 y, por lo mismo, su agente Jack Bechta ha dejado claro que no pretende un contrato acorde al mercado de las alas cerradas, sino al valor del propio Kittle. No suena descabellado comparar ese valor al de un Julio Jones (quien gana 22 millones de dólares al año), Michael Thomas (19.3 MDD) o DeAndre Hopkins (16.2 MDD).

La gran desventaja para Kittle es que los 49ers tienen la opción de etiquetarlo como jugador franquicia y, al estar clasificado como ala cerrada, el costo de hacerlo sería mucho menor que extender ahora su contrato en los términos que su agente ha planteado.

La cifra no se conocerá con exactitud hasta el final de esta temporada, pero se puede prever que la franchise tag de un tight end en 2021 será por alrededor de 11 millones de dólares. Si San Francisco decidiera etiquetarlo y repetir la operación en 2022, el costo para ese año sería un 20 por ciento más, es decir, poco más de 13 MDD.

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Kittle ganará 2.133 MDD en 2020. Esto significa que los 49ers tienen garantizado controlar sus derechos al menos por tres temporadas por un costo menor a 27 millones, por lo que no tienen ninguna necesidad de ofrecerle nada muy por arriba de ese promedio de 9MDD al año en el corto plazo. El ala cerrada puede amenazar con no firmar la etiqueta de franquicia o hacer un holdout, pero la experiencia de Le’Veon Bell desaconseja esta estrategia.

El entonces corredor de los Steelers retrasó su regreso a los entrenamientos en 2017 y sus números fueron menores a los de sus mejores temporadas en 2014 y 2016. Se perdió toda la temporada de 2018 al no aceptar la etiqueta de franquicia ni el contrato que se le ofrecía, y en 2019 terminó firmando por bastante menos dinero con los New York Jets, con quienes tuvo una campaña bastante decepcionante.

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