Dana White: Un visionario

UFC: White uno de los hombres más influyentes del deporte

Gran ejemplo_31332572

White es un visionario del deporte. (FACEBOOK)

Exclusiva FOX Deportes

by: UFC ESPAÑOL

¿Les gustaría estar en los zapatos de Dana White? ¿Están dispuestos a hacer los sacrificios que ello implica? Si es así, apriétense los cinturones y prepárense para el viaje más emocionante de sus vidas. Dana White, es en la actualidad, uno de los hombres más influyentes del deporte y presidente de una franquicia sinónimo de Artes Marciales Mixtas (MMA), el UFC. White ha sacado al deporte de las penumbras y le ha dado brillo propio gracias a una aguda visión y un esfuerzo titánico por convertir a las MMA en un deporte de masas.

El presidente del UFC es un hombre con una filosofía práctica, un adicto al empleo que lo obsesiona, totalmente entregado al deporte que lo convirtió en una figura pública de trascendencia, tanto como a sus gladiadores que entretienen al público sábado a sábado.

En once años como presidente del UFC, Dana White sólo ha faltado a un evento, por razones de salud. Dana recorre el mundo en jets privados y ha llegado a estar en tres continentes en la misma cantidad de días. Las pocas horas de sueño no parecen ser un problema para él:

“Duermo aproximadamente de tres a seis horas por día. Lo bueno de mí es que no requiero demasiado tiempo de sueño. No me gusta dormir. A decir verdad me molesta. Me despierto mucho. La razón por la cual el UFC no crece aún más es porque no hay suficiente tiempo y la gente tiene que dormir” afirma.

Pese a su atareada agenda, Dana ocupa su escaso tiempo libre disfrutando con su familia en Las Vegas: “Los fines de semana que no tenemos evento están ciento por ciento dedicados a mis hijos. Desde que llego el viernes a la noche hasta el lunes a la mañana la paso con ellos”, explica este dedicado padre de tres hijos.

White se codea en la primera fila de sus shows con algunas de las máximas celebridades de Hollywood que comparten su pasión por las MMA como Snoop Dog, 50 Cent, Mike Tyson, Mandy Moore o Kevin James y siempre se hace unos minutos para compartir su tiempo con los aficionados a través de la firma de autógrafos o regalando boletos para los eventos. Dana se siente un aficionado más y lo vive de esa manera en la previa a cada uno de los shows.

Dana White nació en Manchester, Connecticut pero pasó la mayor parte de su niñez en Massachussetts y Las Vegas. Allí creció admirando las más grandes marquesinas del pugilismo mundial y hasta alguna vez se animó a soñar con protagonizar alguna de aquellas veladas boxísticas. Su sueño se fue esfumando con el tiempo, pero su amor por los deportes de combate fue en ascenso.

Cansado de trabajar en relación de dependencia, Dana decidió incursionar en el management deportivo. Allí conoció y comenzó a moldear los destinos de a dos futuros integrantes del Salón de la Fama del UFC: Tito Ortiz y Chuck Liddell. Sus vínculos con el mundo de los deportes de combate y su acabado conocimiento del negocio lo llevaron a vislumbrar un futuro para la entonces deficitaria UFC. Dana necesitaba un financista para concretar su proyecto y decidió persuadir a un viejo amigo del colegio, el magnate de los Casinos de Las Vegas, Lorenzo Fertitta, en lo que parecía una inversión arriesgada:

“Todos éramos tipos del boxeo y pensábamos que el UFC era un chiste. Yo creía que esos hombres no serían rivales para un buen boxeador” admitió White en una de sus entrevistas.

El jiu-jitsu cambiaría su percepción y prejuicios sobre las Artes Marciales Mixtas, hasta entonces no reguladas. Los hermanos Fertitta y Dana comenzaron a tomar clases de “arte suave” con uno de los primeros cinturones negros de la disciplina en los Estados Unidos, John Lewis. El jiu-jitsu despertó una fascinación en White y los hermanos Fertitta y es en gran parte responsable de la evolución del deporte de la mano del UFC: “El jiu-jitsu cambió mi vida. Nos abrió los ojos a un nuevo mundo”, admitió Dana.

Los primeros años del UFC bajo el auspicio de Zuffa LLC no fueron para nada alentadores. La visión de sus nuevos dueños, decididos a no abandonar el proyecto, fue esencial para mantener a flote a esta auténtica “mina de oro en potencia”. Años más tarde, la decisión parece haber sido la correcta. El UFC es una franquicia valuada en miles de millones de dólares.

En octubre del 2010, Dana fue invitado por la Oxford Union Society, una prestigiosa sociedad de debate, previo a uno de los eventos del UFC en Inglaterra. Allí, desde el estrado, se dirigió a todos sus oyentes con un consejo muy valioso que seguramente haya hecho reflexionar a más de uno:

“Toma cualquier cosa que quieras hacer y hazlo gratis si es necesario. Sólo encuentra la forma de hacerlo. Lo peor que te puede pasar es que tengas que volver a tu antiguo empleo, algo que de todas formas ya haz experimentado”.