Agencia EFE

Domenech acusa a Anelka y Ribéry

Domenech acusa a Anelka y Ribéry del fracaso en 2010

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Domenech acusó a Ribery (Instagram)

París- El exseleccionador francés Raymond Domenech acusa a Nicolas Anelka y Franck Ribéry del fracaso de los "bleus" en el Mundial de 2010 en una autobiografía que será publicada en Francia el próximo miércoles.

Domenech reserva las palabras más duras para Anelka, al que acusa de haber roto la dinámica del grupo al jugar la carta individual, de no entrenarse con fuerza y de haberle insultado en el descanso del partido contra México.

La prensa francesa publicó que el futbolista le había dicho: "Que te den por el culo, sucio hijo de puta".

Pero el seleccionador matiza que lo que dijo Anelka fue: "Maricón, haz el equipo tu solo, yo me largo".

A partir de ese momento, reconoce el técnico, el ambiente en la concentración de Knysa se enturbió, lo que desembocó en el plante de los jugadores, que se negaron a entrenarse en vísperas del último encuentro de la primera fase, que abandonaron sin ganar ni un solo partido.

Domenech cuenta en el libro que vio a Anelka y a William Gallas riendo tras la derrota: "Qué inconsciencia. ¿Se alegraban por la derrota?".

A Fanck Ribéry le reprocha no haber estado a la altura de la confianza que había depositado en él al elegirle como el líder del grupo. "Sólo se miraba el ombligo" y antepuso sus intereses particulares a los del grupo, dice del delantero del Bayern Múnich.

El exseleccionador recuerda la rivalidad que existía entre Ribéry y Yohann Gourcuff, dos jugadores que todavía hoy comparten vestuario en los "bleus".

Tampoco se salva de la crítica Thierry Henry, del que dice que no merecía ser seleccionado porque había jugado muy poco en su club de entonces, el Barcelona, pero pese a todo confió en él.

"Jugó un partido entero en todo el año, no debería haber venido. Tenía todo el tiempo rostro serio, no se divertía", asegura.

Domenech también se refiere a la huelga de los jugadores y al comunicado que leyó él ante la prensa, en el que decían los motivos por los que se negaban a entrenarse.

"Lo primero que pensé fue que los jugadores eran incapaces de escribir ese texto ellos solos, con un tono tan frío y recurriendo a términos que la mayor parte de ellos no comprendían", afirma el seleccionador, que considera aquella jornada como "un suicidio colectivo" de parte de unos "mocosos inconscientes"

 

 


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